El mundo divertido


La inconsciencia humana

el mundo divertido

el mundo divertido

Vivimos en el mundo de lo divertido. Para el ego todo resulta divertido y todo es divertido. La gente sufre y se hacen daño los unos a los otros, pero aún y así, parece que la sonrisa no parece borrarse de nuestro semblante divertido.

Esa sonrisa de autocomplacencia de nuestro ego es realmente inexplicable y señal de que el ego sueña y no ve la realidad en la que vive y hace vivir a los demás.

Mientras la cara risueña  no se valla de nuestro rostro y en su lugar aparezca el gesto serio de la reflexión  meditativa, signo de madurez y profundidad, será señal que estamos realmente dormidos, soñando en el mundo de lo divertido, en el mundo de los niños que solo piensan en diversión y satisfacción, prolongando nuestro dolor calladamente, así como el dolor ajeno, pues lo único que le interesa al ego es divertirse.

Hemos venido a divertirnos, la gran mayoría de nosotros, y es claro que
lo hacemos por todo lo alto, sin mirar las consecuencias. No importa que acabemos esquilmando el planeta, la naturaleza, el medio, los recursos…lo mismo con nuestras energías internas, nada importa, lo importante es pasarlo bien, pero llega un momento en que ya no es posible y, la felicidad da paso al dolor y la tristeza, a la depresión y el hastío.
No importa si todo el planeta se encuentra en un caos”Mundo divertido”, nosotros queremos seguir divirtiéndonos, como niños.Es cierto que muchos ya no tienen ganas ni motivos.

Los niños, tarde o temprano, tienen que despertar y volverse maduros y responsables.

¡Tal como está el mundo¿tenemos motivos para andar con cara de satisfacción, “mundo divertido”, o riéndonos estrepitosamente o cantando alegremente, como si todo el mundo estuviera feliz? ¿Se puede saber de que ríes,”mundo divertido”, tienes motivos para reir?

Barbarie y genocidio

Barbarie y genocidio

¿Crees que podrás vivir como un rey, por largo tiempo, mientras otros apenas tienen alimento ni abrigo, “mundo divertido”, ni tampoco paz?

¡Qué divertido!

Desolación

Desolación

Es algo triste, pero parece que la única manera en que nos ponemos en el lugar de los demás es, cuando pasamos por sus mismas experiencias.

Mientras esto no sucede, vivimos al margen, cada uno con sus justificaciones, y no nos impactamos lo suficiente como para reaccionar y poner la parte que podamos, para aliviar la situación de otros.Vivimos como si nada tuviera que ver con nosotros, pensamos que no nos afecta ni que hay razón para que tengamos que sentirnos obligados a prestar ayuda porque pensamos que cada uno es responsable de lo que le pasa en la vida, es su destino, es karma, si le pasa eso es porque se lo merece ¿Porqué tenemos que inquietarnos o tener la consciencia intranquila, porque tenemos que preocuparnos?

Simplemente pensemos una cosa: Hay muchos seres inocentes que lo están pasando mal, niños y madres y también personas mayores que no tienen medio alguno para sobrevivir. Pensemos en nuestros hijos, en nuestros propios padres, hermanos, abuelos y qué no haríamos si ellos se encontrasen en una situación igual o parecida a la que están pasando millones de personas en este país y,  millones de millones de personas en otros lugares de todo el mundo, desde hace mucho tiempo. Pero estamos acostumbrados a ver todo desde lejos y en la televisión, nada parece real, solo parece un simple alarmismo.

Sinceramente, debo confesar que lo que nos sucede en este país de fiestas y comilonas, es una lección que nos está enseñando a muchos, nos está haciendo ver la vanidad en que vivimos, el lujo y la glotonería y el egoísmo.

Cuando uno lo pasa muy mal, clama al cielo y ve a los demás muy egoístas e insensibles. Es obvio que es una forma de aprender que tenemos los seres humanos, pero no debemos caer en justificaciones de nuestra indiferencia y pasividad.

Lo que sucede en este país sucede en mayor o menor medida en todas partes, no lo olvidemos y, es muy posible, que nosotros también lo hagamos sin darnos cuenta. ¿Quién no vive la vida inmerso en su propios placeres y diversiones, ajeno al mundo, sin reparar ni siquiera un momento en que su vida puede dar un giro inesperado? ¿Quién? ¿Quién no ha sido víctima del engaño del poder y del consumismo de nuestra sociedad capitalista? ¿Quién no ha sacado beneficio de este sistema de intercambio inhumano y loco que hemos creado?¿Hay alguno de nosotros que se haya mantenido al margen?¿Hay alguien que se sienta con ánimo o razón para juzgar a los demás?

Pues si hay alguno que lo hace será mejor tener cuidado, pues nuestra vida puede cambiar de la noche a la mañana y quién sabe  qué haríamos y mucho más si tenemos hijos o familia.

Son muchas las cosas que se pueden llegar a hacer cuando uno se encuentra en esas situaciones: puedes tirarte por un balcón porque no quieres ver a tu esposa o a tus hijos o tú mismo pidiendo por las calles, sería muy vergonzoso, muy humillante e indigno. A lo mejor, hasta prefieres morir de hambre, antes que te vean comiendo en medio de gente indigente en un comedor para pobres, tal vez prefieras mirar a escondidas todas la noches en los contenedores de la basura, tal vez prefieras buscar ropa, antes que ir a pedirla  a cáritas, tal vez prefieras ducharte en el río o en la fuente, antes que pedirle a alguien que te deje asearte en su casa.

Muchos indigentes han  empezado así y finalmente, han aprendido a deshimbirse tomando algo de alcohol y han terminado siendo alcohólicos.

Entonces, los vemos y no se nos ocurre sentir compasión, sino, que  los vemos con aversión, asco, rechazo y decimos: No voy a darle ni un céntimo a estas personas, se lo gastan todo en alcohol y duermen revolcados entre cartones, llenos de inmundicia y suciedad y mal olor, viven así porque quieren y no desean trabajar.

Pero, cuando no eran alcohólicos, ni olían mal, ni dormían revolcados todavía en las calles, decíamos: Mira, está pidiendo, pero mira que bien vestido está, no parece que esté sufriendo, parece que pide por gusto. O también, ¡Mira!, es un fumador, se lo gasta todo en fumar…y así, infinitas justificaciones para no ayudar y no sentir ni un ápice de compasión humana.

¡Cada vez que justificamos el sufrimiento y juzgamos a los demás, en vez de sentir compasión, aunque sea sólo esto, aunque no podamos dar nada, si damos con nuestra mente compasión y no juzgamos, estamos ayudando e infundiendo amor y esperanza a cada persona que vemos, la estaremos ayudando, mucho más que si le damos una moneda para quedarnos con la conciencia tranquila!. 

Es claro que no podemos tomar sobre nosotros la carga y la responsabilidad de ayudar a todo el mundo que vemos por las calles con dificultades, ni a todo el mundo que tiene algún tipo de problema, pero al menos, debemos de evitar juzgar y culpabilizar, pues eso es contrario a la compasión y del amor, esos de los que tanto nos gusta hablar y filosofar a muchos de nosotros y quedarnos embobados a nosotros mismos, pensando, que realmente somos bondadosos y compasivos, cuando lo único que hacemos es solamente hablar, pero no actuar.

Somos peores, muchas veces, que las urracas que van a misa los domingos a criticar al vecino, pero claro, nosotros no somos como esos católicos, nosotros somos una élite espiritual especial y diferente, nosotros no hacemos eso, nosotros somos el futuro de una nueva raza, dignos de salvación.

¿Hipocresía espiritual?

No es mi deseo ofender, porque es probable que haya personas que hacen lo posible y harían lo indecible para poder ayudar a todo el mundo que tiene problemas. Son personas que seguramente, en el pasado pasaron por dificultades y ahora son más sensibles y más humanas.

Es una gran verdad que los seres humanos necesitamos pasar por dificultades, privaciones, enfermedades y todo tipo experiencias desagradables e indeseables para comprender a los demás y ponernos en su lugar y dejar de juzgar o criticar y culpabilizar. ¡Es una triste y lastimosa verdad!

Esta es la manera en que opera la ley del karma, con el fín de que aprendamos.

Los pobres y mendigos de hoy, serán personas caritativas y compasivas y muy generosas el día de mañana, cuando su karma culmine y aprendan la lección que les ha tocado.

Los ricos de hoy, aquellos que viven de espaldas al sufrimiento humano, abusando y explotando a los débiles y a la gente de a pie u obrando injusticias, mañana estarán pidiendo por las calles. ¡Es sólo cuestión de tiempo, así es el giro incesante de la rueda del samsara!

¡Ninguna persona es feliz o rica para siempre! Sólo las generosidad y la honestidad puede permitir que su felicidad y sus riquezas se perpetúen de vida en vida, sin merma!

Armagedón

Anuncios

Acerca de Seoan Judith Nath

Seoan Judith es escritor y practicante de meditación. ¡Escríbenos y participa con nosotros! "elreikisana@gmail.com"
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a El mundo divertido

  1. Pingback: El camino de la Bodichitta o Metta | El Portal del Templo

  2. Maribel dijo:

    Vivimos en un mundo donde a parte de no importarnos lo que le pasa al vecino no le damos valor a la vida. Ésta es única y personal,lo único real que tenemos per no la apreciamos y es una pena.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s